Las aplicaciones farmacéuticas emplean las mismas resinas de intercambio iónico y adsorbentes poliméricos utilizados en el resto de la industria, pero con los requisitos añadidos de certificación y validación. La consistencia entre lotes es tan importante como el rendimiento dentro de un lote.
Además de su función como medios de tratamiento de agua, estas resinas actúan como principios activos farmacéuticos y excipientes. También permiten la extracción y purificación de enzimas, hormonas, alcaloides, virus y antibióticos como la estreptomicina y la penicilina, así como el tratamiento posterior de productos de fermentación.
Respaldamos la cualificación con controles de fabricación documentados, datos de extraíbles y compromisos de control de cambios, ayudando a que los expedientes de validación avancen por la revisión regulatoria sin sorpresas.